Capítulo 1 - Portugal, o guardião do Atlântico
- Helena Carvalho
- 19 oct 2025
- 2 min de lectura
Actualizado: 11 ene
Portugal, funciona como una “puerta de agua” entre continentes. Es un país predominantemente oceánico: pequeño en tierra, enorme en espacio marítimo y con una identidad moldeada por el Atlántico.
Nací en Aveiro, Portugal en 1987 y sé que las aguas donde nacemos son, a la vez, cuna y frontera: nos sostienen, pero también nos condicionan.
Hago este texto por que me gustaría hacer las paces con las aguas donde nací, como acto de reconciliación con el origen, con lo que me dio la vida y, a la vez, con aquello que quizás me hiere y me pesa. Eso significa al mismo tiempo, hacer las paces conmigo misma: con mi fragilidad, con mi herencia, con mi historia, con mis aguas.
Gracias familia por haberme elegido en vuestro sistema, haberme formado y principalmente humanizado. A medida que iba creciendo, supe que mi voz sonaba pequeña y había la sensación de no pertenecer. El gozo era atractivo y natural para mi, la magia era natural para mi, la fuerza, el enfado, la alegría, la vida era natural para mi. Y lo quería vivir de forma demasiado GRANDE. Necesitaba un aire que no estuviera contaminado por las expectativas ajenas. Por veces, el aire está cargado de miradas, de juicios, de exigencias que no nos pertenecen. Necesitaba un horizonte donde escuchar mi propia Voz.
Intuí, entonces, que en otra parte podría desplegarme con mayor Verdad.
Fue mi acto más radical de afirmación.
Y des de fuera y des de el agradecimiento, Portugal es eso, un arquetipo de emoción profunda y fluida.
Sus mares extensos, sus ríos, su cielo cambiante y sus paisajes antiguos se convierten en metáforas de la profundidad.
Un lugar que despierta en el alma la memoria del agua, del vínculo y del corazón.
Que despierta una emoción de apertura y de vulnerabilidad: hay tanto belleza como miedo.
Ahí, el alma llega al mundo con deseo profundo de autenticidad y verdad.
Yo nací con ese deseo profundo y lo quiero vivir y expresar.
E hoje,
quero honrar a minha beleza
as minhas raizes e a minha fertilidade
o que me reprime, o que me deixa adormecida e confusa
o que me deixa feliz, aberta
voltar a submergirme nessa origem sem medo
Eu tenho voz.
Essa voz é coragem e amor.
Comentarios